A veces me preguntan que, ¿a qué han venido a realizar en esta encarnación?
Muchos asumen que han venido a perfeccionar su Ser, que vinieron a aprender para mejorar y evolucionar hacia un estado de conciencia perfecta para ser mejores y así agradar a dios y aproximarse a el o fundirse con él.
Habrás observado que lo he escrito con minúsculas, si, porque no es un dios como creemos que es.
Esta idea de que venimos a aprender y de que se nos repiten las vivencias porque no hemos aprendido es una verdad a medias.
Si se toma con la idea de que se te repite porque no aprendiste la lección tomando esto con sencillez podrás notar que aprendiendo la lección tomas acción para que no te suceda más.
Pero si lo tomas como que es que tienes algo que aprender para evolucionar y ser mejor persona toma otro cáliz, otro rumbo.
Es el alma-cuerpo (el yo histórico egoico) nuevamente al que le gusta y busca el drama y él busca el esfuerzo. Es ella la que usa al Espíritu puro que tu eres para forzarte a asumir este roll para experimentar a través de ti.
Al alma (el yo histórico egoico) como ya sabes le gusta el drama y el conflicto interior pues es a través del dolor y el sometimiento que el entiende que evoluciona para ir hacia la perfección y fundirse con su dios creador.
El alma no existe, no sabe lo que es existir. El alma solo puede vivir, pero el Espíritu que tu eres si experimenta la EXISTENCIALIDAD, si que experimenta existir.
Por eso necesita tener atrapado al espíritu tú eres y ponerlo a su servicio para tener ese punto volitivo, ojo no digo evolutivo pues no significa lo mismo, para conseguir sentir esa experiencia.
El espíritu es perfecto, viene de los mundos increados, infinitos de la eternidad. El espíritu es perfecto, abundante no necesita evolucionar es lo que es. Viene del mundo de lo increado, de la no vibración pues Él es pura PRESENCIA.
El alma quiere liberarse pero…… el Espíritu se siente….. ¡LIBRE!
FELIZ DÍA!